Formación de barnices
Los barnices son depósitos adherentes que se forman cuando el lubricante se degrada. Con el tiempo, los productos de esa degradación se depositan sobre las superficies metálicas como un barniz pegajoso y difícil de remover.
¿Qué son los barnices?
Los barnices son depósitos adherentes que se forman cuando el lubricante comienza a degradarse.
La principal causa de esta degradación es el calor. Además de la temperatura normal de operación del sistema hidráulico, el aceite puede estar expuesto a elevaciones extremas y localizadas de temperatura. Estas pueden producirse por la compresión de microburbujas de aire —un fenómeno conocido como microdieseling— y por descargas electrostáticas dentro del sistema. Aunque sean breves y localizadas, estas temperaturas aceleran la oxidación y degradación del lubricante.
La oxidación y la contaminación también contribuyen al deterioro del aceite. Cuando la concentración de productos de degradación alcanza un nivel crítico, estos dejan de permanecer disueltos y comienzan a depositarse sobre las superficies metálicas en forma de un barniz pegajoso y difícil de remover.
¿Por qué es un problema?
La formación de barnices puede provocar:
- Atascamiento de servoválvulas y componentes de precisión.
- Respuesta lenta o irregular de los sistemas hidráulicos.
- Pérdida de eficiencia.
- Incremento de la temperatura de operación.
- Mayor desgaste de componentes.
- Paros no programados.
- Sustitución frecuente de componentes hidráulicos de alto costo.
- Incremento importante en los costos de mantenimiento.
En muchos sistemas hidráulicos de alta presión, la acumulación de barniz es una de las principales causas de fallas prematuras en bombas, válvulas y servoválvulas.
¿Cómo ayuda la tecnología Muscle?
La tecnología Muscle ayuda a reducir las condiciones que aceleran la degradación del aceite. Al reducir la fricción y la temperatura de operación, ayuda a retardar la oxidación del lubricante.
Además, las superficies metálicas tratadas resisten la adhesión de partículas contaminantes y productos de degradación, reduciendo el daño causado por la contaminación y la acumulación de barnices sobre componentes críticos.
De esta manera, los sistemas hidráulicos pueden mantenerse limpios durante más tiempo, disminuyendo la probabilidad de atascamientos y ayudando a prolongar la vida útil de bombas, válvulas y servoválvulas.
Esto no impide que el lubricante envejezca, pero sí ayuda a reducir algunas de las consecuencias más costosas de su degradación.
Aplicaciones comunes
Un aliado técnico, no solo un proveedor